¿Y tú, qué te apuestas?

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El sexo en Física o Química vuelve a ser protagonista.
Quino, que ha decidido ser célibe hasta el matrimonio, sigue con Yoli, que precisamente célibe no es. Así que para que el chico ultrarreligioso pierda la virginidad, Cabano organiza una fiesta en su casa con la excusa de darle la bienvenida a Julio. Cabano le pide ayuda a Gorka y de paso que vuelvan a liarla como antes.
Los chicos del Zurbarán empiezan a apostar sobre si habrá o no "jaleito" en la fiesta.

Gorka, que sigue tonteando con Alma, le pregunta cómo hacer para ganar las apuestas. La chica misteriosa y la más mala de todos los que han pasado por el colegio le propone llevar éxtasis y drogarle para que le suba la líbido y se ponga cachondón.

Ruth está harta del mal trato que le da Gorka y le pone un ultimátum: o empieza a tratarla con respeto o se acaba. Gorka en lugar de darse cuenta de que la rubia tiene problemas (ya van dos capítulos que se provoca el vómito en el baño), le dice que el único que decide si se acaba es él. Vamos, carnaza de maltratador tiene el chaval.
Así que, después de sentirse humillada en clase de gimnasia al llamarla foca delante de toda la clase y en la fiesta de Julio cuando le dice que se quiere ir y Gorka la manda a paseo, la rubia saca su carácter y se liga a un culturista que aparece de repente y que tiene, mínimo, 25 años.
Mientras tanto, meten el éxtasis en el zumo de Quino. A los cinco segundos está más salido que el pico de una mesa.
Llega el turno de los juegos, y Alma se enrolla con un kinki comiéndose un regaliz a medias. Quino, en el siguiente juego, tiene que encontrar su anillo en algún lugar del cuerpo de Yoli, así que suben a la habitación de Cabano (que tantas escenas nos ha dado...). Alma, Gorka y Cabano lo están viendo todo por webcam.
Yoli le pregunta cien veces que si le pasa algo, que si quiere hacerlo así, y el pobre Quino no sabe dónde meterse, ni meterla. Al mirarle las pupilas, Yoli le dice que se vista y baja las escaleras orgullosísima de haber aguantado. ¡Olé la Yoli!
Ruth se sube a bailar con el culturista y le come la boca, al fin Gorka le dice que se acaba. Estos dos siempre la lían en las fiestas y en cualquier clase, menos mal que ya lo dejan...

Julio recibe la visita de Violeta mientras está en el hospital, y le lleva los apuntes. Pobre niña, que le gusta un montón y Julio mientras habla con su madre le dice:
-Sí, Violeta, una chica de clase que me trae los apuntes. Pero mamá, qué va a ser mi novia si pesa el doble que yo...
Y claro, ¿quién estaba detrás escuchando? Violeta. Hija, eso te pasa por entrar a hurtadillas a espiar. Así que Julio le pide a Fer que la invite a la fiesta para pedirle perdón.
También recibe la visita de Rodri, que ya podían haber cogido a un skin que diese más miedo, que le amenaza con una navaja si le denuncia. Julio se lo cuenta a Fer y éste es el que finalmente denuncia al skin. Clara, además, retira la orden de alejamiento contra él y podrá volver al colegio. La pobre Clara está acojonada, y veremos en el próximo capítulo cómo se toma tranquilizantes para afrontar su miedo. La verdad es que en apenas cuatro capítulos se ha visto destituida como directora, madre de una niña que ahora es bulímica, profesora de inglés sin saber ni papa de inglés y ahora votada la peor profesora del colegio. Vamos, que tranquilizantes es lo más suave que podría tomar.

Olimpia sigue con sus dos posibles padres para el bebé sin nombre. Félix vuelve al colegio a escuchar una oferta de trabajo. Lo que no sabe es que ha sido todo una treta de Roque para que se decida a hacerle la prueba de paternidad a los dos.
Tras mucho insistir, resulta ser Félix el padre de la criatura, que espero que insista igual de bien en ponerle un nombre y ayudar a la pobre Olimpia (de lo mejor de la serie, he de decir).

Martín propone a los alumnos evaluar a los profesores, y Blanca, chulita, le dice que va a quedar entre las tres primeras. Martín le hace una apuesta: si queda entre las cinco primeras la invita a cenar. Berto, el hermano guaporro de Yoli, se pone celosillo.
Al final, Blanca queda la tercera y va a cenar con Martín. Pero antes tiene clase particular con Berto, que le prepara una merienda romantiquísima con croissants y chocolate caliente. Berto es para comérselo, todo sea dicho.
Después de la cena, Martín le acompaña a casa y le pide un beso, a lo que Blanca entra rápidamente en casa y coge una de las cervezas rarísimas que tienen en ese piso.

Irene por su parte, sigue con sus problemas de entenderse con Thomas, así que le pide a Violeta que le ayude a traducir. Violeta le traduce mal aposta por haberla castigado con no ir a ver a Julio y le dice que Thomas tiene una oferta con B. Airways y que se larga. Y que además piensa que es una borracha porque siempre está bebiendo vino. Lo que realmente le quería decir Thomas era que se iba a quedar si ella le dijera que se quedase. Cuando Irene se entera la verdad, es demasiado tarde y quedan en verse lo poco que venga Thomas a España.

Adolfo, que es el personaje que me da más pereza, utiliza el perfil que le ha abierto Roque para conocer gente por internet. Tras mucho vacilar, se decide a quedar con una mujer. Esta resulta ser Blanca, que utiliza el perfil para mofarse de Martín. Todo un malentendido y que no aclaran mucho tras encontrar Blanca el papel en el despacho de Martín.

La semana que viene podremos ver cómo Alma se enrolla con Cabano y tontea con Paula a la vez. ¿Qué le pasa con ellos dos? ¿Querrá un trío? Además, el bebé de Olimpia se pone malo y sacará al fin su instinto maternal (o eso espero yo...)

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¿Qué hay detrás de Alma? ¿Una oscura enfermedad?
¿Qué personaje te aburre más?
¿Por qué no le traen un novio a Paula, que es la que más lo necesita?


Categoria: Temporada 3


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